Elaborado con harina, tiempo y amor
Con cuatro hijos y un bebé en camino, nuestra madre buscaba una manera de ayudar a sostener a su familia sin tener que salir de casa. Fue entonces cuando, después de orar, Dios le mostró en un sueño la idea de comenzar a hacer pan.
Con ingredientes fiados y recetas caseras aprendidas de su madre, empezó preparando pequeñas rosquillas que vendían de casa en casa. Lo que comenzó con fe, esfuerzo y esperanza, poco a poco se convirtió en Panadería Monar.
Hoy, más de 36 años después, seguimos horneando con el mismo amor, dedicación y propósito con el que comenzó esta historia familiar.
Desde hace más de 30 años, horneamos diariamente con recetas familiares, ingredientes de calidad y el compromiso de brindar la atención que nuestros clientes merecen. Sin preservantes, solo productos frescos hechos con dedicación.
Recetas familiares
Ingredientes de calidad
Horneado fresco cada día
Durante más de 30 años hemos acompañado desayunos, celebraciones y momentos especiales. Gracias por permitirnos ser parte de la mesa y de la historia de tantas familias.